Cómo curar las hemorroides externas sin cirugía

Consideraciones previas sobre cómo curar las hemorroides externas:

Cómo curar las hemorroides externas

Actualmente, un problema que se está acentuando en la sociedad actual, y que ocasiona muchas horas de absentismo laboral, además de una incomodidad y a veces, dolor, nada desdeñable, es el de las hemorroides, sobre todo las externas, por eso vamos a estudiar cómo curar las hemorroides externas.

Hay muchas causas probadas y algunas que se estiman como probables, para su aparición, por lo que, como en todo problema médico, habremos de intentar curarlas definitivamente atajando, fundamentalmente, las posibles causas que en cada caso particular, las desencadenen.

Pero primeramente vamos a tratar de hacer un breve esquema de su significado anatómico así como de su función, y así tendremos algo más claro de qué manera podemos corregir su alteración.

Anatómicamente las hemorroides son unas almohadillas vasculares normales que recubren el canal anal, y están formadas por arteriolas (arterias de un tamaño muy pequeño), venas, tejido conectivo y elástico y músculo liso.

Todas estas estructuras vasculares están recubiertas por mucosa, y por debajo de ella, por tejido submucoso.

La función de los vasos hemorroidales y las estructuras musculares que irrigan, consiste en hacer que el canal anal se cierre herméticamente, actuando como una válvula y evitando el escape de gases y líquidos.

Cuándo surge la enfermedad hemorroidal y cómo curar las hemorroides externas

Esto tiene lugar cuando estos plexos (paquetes vasculares entrelazados) aumentan de tamaño, lo que da lugar a síntomas clínicos como dolor, irritación, picazón, ardor y/o sangrado.

Hablamos de hemorroides externas cuando el crecimiento anómalo es del plexo hemorroidal inferior (pudiendo existir hemorroides internas, que dejaremos para otro artículo).

Factores que se estipulan como predisponentes pueden ser: el estreñimiento, esfuerzos para defecar excesivos de forma habitual, la diarrea, permanecer demasiado tiempo sentado en el sanitario, o condiciones que aumenten la presión intraabdominal, como el embarazo, la ascitis o lesiones pélvicas que ocupen espacio, así como una historia familiar de hemorroides.

¿Cuáles son los síntomas y cómo se diagnostican?

Los síntomas tradicionales asociadas a las hemorroides, especialmente las externas, son rectorragias, esto es, sangrado por el recto

Prolapso: aparición al exterior del orificio anal de las venas hemorroidales

Prurito: intensa picazón

Ensuciamiento

Dolor.

La hemorragia está presente casi en cualquier grado de hemorroides externas, y suele relacionarse con la defecación.

De intensidad variable, la sangre es roja y brillante.

Si se cronifican dichas hemorragias, es posible el desarrollo de anemia ferropénica (con bajo índice de hierro).

Es, sin embargo, el prolapso hemorroidal el síntoma que motiva la consulta médica con mayor frecuencia, ya que su presencia suele asociarse a otros síntomas muy molestos como malestar perianal, prurito incontrolable e incluso manchado de tipo mucoso de forma reiterada.

Síntomas todos tal vez más frecuentes que aquel que se le suele achacar, el dolor, que, por el contrario, no es demasiado frecuente, salvo en la aparición de una crisis hemorroidal aguda.

Así pues, cuando se da con frecuencia (el dolor) hay que descartar otras patologías como fisuras, abscesos o fístulas anales, etc.

Es, de cualquier forma, un dolor intenso cuando hay una crisis hemorroidal aguda, ya que es entonces cuando aparecen signos como inflamación intensa con prolapso, trombosis e incluso ulceras.

¿Cuál es la presentación clínica habitual?

Sin embargo, a pesar de la relación más o menos constante de síntomas hecha líneas arriba, la forma de aparición típica de una crisis hemorroidal externa pasa por la presencia de trombosis, cuya manifestación repentina es un dolor anal constante que se intensifica con las deposiciones, aumentando de intensidad por un periodo de dos a tres días y disminuyendo de intensidad en el transcurso de una semana, aproximadamente.

Se puede observar a simple vista la presencia en el margen anal de uno o varios nódulos dolorosos, azulados que pueden alcanzar hasta varios centímetros de diámetro, recubiertos de piel tumefacta que puede llegar a estar ulcerada, saliendo a través de dicha úlcera contenido trombótico.

¿Cómo vamos a tratar las hemorroides externas?

Ahora vamos a tratar de solucionar realmente este problema, cómo curar las hemorroides externas.

Todos los que la han padecido en alguna ocasión han pasado por una multitud de “experimentos” para tratar de aliviarlas y a ser posible, eliminarlas.

Pero esto es algo que es (o ha sido) mucho más complicado de lo que la mayoría han supuesto.

Desde los medicamentos más agresivos, las soluciones físicas en forma de almohadones, supositorios variados, toallitas húmedas, remedios alternantes calor-frío, cremas y lociones curativas de todo tipo, quienes las padecemos hemos probado de todo.

Aunque se puede llegar a recurrir a la cirugía, no es aconsejable pues puede no ser una solución permanente, si es que no se corrige la causa que las desencadena.

Así pues no es aconsejable

Las medidas como la administración de analgésicos, la reducción de la consistencia de las heces y los baños de asiento con agua templada, sólo producen, en el mejor de los casos, un alivio temporal.

Pero queremos saber cómo curar las hemorroides externas de forma definitiva

Por ello, si es que no queremos estar pendientes de médicos, de medicamentos, de cremas, supositorios o cirugía, usted puede encontrar la manera en el libro “Hemorroides Control”.

Con él, aprenderá a deshacerse de su problema de una forma natural.

Ya que, entre otros conocimientos, sabrá cuáles son las causas que las provocan, y cómo evitarlas.

Asimismo, aprenderá a identificar qué tipo de hemorroide está sufriendo (también las hay internas y mixtas).

Además, aprenderá a reducir sus hemorroides hasta hacerlas desaparecer, y así podrá olvidarse de sus dolores, de sus sufrimientos crónicos y de los sangrados tan molestos e invalidantes.Cómo curar las hemorroides externas

Y por si fuera poco, entenderá porqué los tratamientos convencionales no funcionan, y finalmente logrará que sus hemorroides no reaparezcan nunca más, con lo que podrá recuperar esa confianza en sí mismo que tan minada ha estado hasta ahora.

Así pues, si a lo largo del tiempo ha intentado todas las medidas tradicionales que hemos mencionado arriba y no ha conseguido que desaparezcan, aquí tiene una manera contrastada de hacerles frente y solucionarlas para siempre.

No tema hacer la prueba, pues si bien las hemorroides pueden ser simplemente un episodio doloroso y molesto, traducen un desequilibrio en su organismo que puede llegar a tener otras consecuencias más peligrosas.

Por ello, es necesario que las erradique, y como se muestra, hay fórmulas, más allá de las tradicionales, que lograrán resolver su problema de una forma definitiva, sin que su uso deje ningún tipo de secuela en su cuerpo.

 

 

 

 

 

 


3 Responses to “Cómo curar las hemorroides externas sin cirugía”

  1. Benigna Ropero dice:

    necesito curarme de las hemorroides

    • Manuel Arcos dice:

      Hola Benigna

      Claro que si y para que lo logres necesitas el libro Hemorroides Control que te revela los secretos de la medicina natural para que te cures de las hemorroides de una vez por todas. Aquí te dejo el link para que lo descargues cuanto antes: http://www.comosequitanlashemorroides.com/libro

      Un abrazo!

      Manuel

  2. Tristan Coffey dice:

    Me ha encantado el artículo y me ha ayudado mucho! Gracias!